martes, 29 de abril de 2014

¿Por qué la educación va como va?

Hacía bastante que no nos quejábamos por nada, pero hoy he estado hablando con unos compañeros y ha reflorado en mí un tema que me mosquea. Y es que por mis estudios, el Sistema Educativo Español está muy presente en mis pensamientos.

Aquí no os voy a hablar de como solucionar el sistema, ni quienes son todos los culpables de la situación actual. Como este Blog es para hablar de lo que nos apetece, me voy a centrar en el profesorado, la docencia en general, que es lo que más me atañe y de lo que quiero quejarme hoy.

Comencemos por el principio: ¿Qué hay que hacer para ser maestro? Pues hace décadas, nada, que todos sabemos que antes con bachiller ya eras dios todo poderoso, y te aceptaban en cualquier trabajo. Ahora te piden dos idiomas, master, cursos, la famosa experiencia... Y nos llevamos las manos a la cabeza porque en los altos cargos no saben ni hacer la O con un canuto, y ahí siguen cobrando cifras que ni en toda nuestra vida.

Ahora ha salido hace poco que en Madrid se plantean otras ideas, y es que cualquier titulado pueda opositar a maestro. ¿Para qué me vale a mí estudiar la carrera de Magisterio entonces? Estudiar docencia implica cerrarse puertas, porque salvo el mundo docente (Como es obvio), a poco más se podrá aspirar, pero si encima otras personas, con más oportunidades laborales porque con sus estudios pueden optar a otras cosas, van a incorporarse a oposiciones, no se qué les quedará a los maestros.

Se lo que vais a decir algunos: Que se fastidien los de Magisterio, que si un historiador aprueba la oposición, es que vale, y a callar. En parte os doy la razón, pero por otra parte, es injusto, y además, seguimos con un gran error dentro de el sistema, y es que un examen no debería de ser todo. 

Existe algo llamado vocación, que ha llevado a alguien a estudiar Magisterio, y no al historiador, (Perdonadme, no tengo nada en contra vuestra, historiadores, solo sigo con el mismo ejemplo) que se ha metido en otra cosa y no tendría de primera opción Magisterio, ya que si lo que le interesara es impartir clase en primaria, hubiera estudiado Magisterio.

Pero un gran problema está en la propia facultad de Magisterio, y es que lo de "vocación", muchos estudiantes se lo pasan por el forro. Aquí en España la nota de Magisterio es muy baja, y he conocido un montón de gente que se metía a esto "porque es fácil y por hacer algo", y ahí es el origen de los problemas, señor Presidente de Madrid: Hay que idear otros métodos para saber quién vale y quién no, y no liar la madeja metiendo a gente en la docencia de Primaria que no tiene estudios relacionados (Otra cosa sería crear un máster como el de secundaria pero para primaria, donde se enseñaran contenidos, en ese caso otro gallo cantaría, pero de momento de eso no se sabe nada).

No es que se pierdan grandes docentes que estudian otras cosas, ya que como dije antes, quien estudie otra cosa es que no quiere ser profesor de Primaria. Lo que hay que hacer es cambiar el sistema en Magisterio, y cerrar puertas a quien no valga, a quien vaya por hacer algo. Que suban las notas de corte, que hagan prueba de nivel de idioma, entrevista personal, que se les pregunte qué tipo de actividades harían a un grupo de alumnos... Por supuesto que antes de empezar la carrera la gente no sabe hacer unidades didácticas, programación ni nada de eso (Salvo para el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, que cree que todo esto viene de fábrica y por eso no hace falta estudiar Magisterio) pero en una entrevista se podrá sacar algo en claro.


Si nos aseguramos de que una persona se ha esforzado en sacar buenas notas para así poder llegar a esta carrera, si analizamos a los alumnos antes de que éstos entren en la universidad, el "efecto colador" algo hará. 

Pero aún así, hay más cosas que me molestan en todo este asunto. ¿Por qué alguien quiere meterse a Magisterio? Ya no hablo de los argumentos de los que pasan de todo, hablo de los que supuestamente les gusta la carrera. Yo lo siento, pero no entiendo el argumento "es que me gustan los niños". Tengo compañeras de universidad que decían esto, y no lo entiendo: Si te gustan los niños, vete a la biblioteca a trabajar de voluntaria, juega con tus sobrinos, primos o ten hijos, pero no creas que Magisterio es para sonreír a los niños, hablarles como si fueran lentos y babear porque son muy monos. Estudiar Magisterio se basa en la enseñanza, en preparar actividades divertidas y educativas para los alumnos, en variar en las clases para que éstos no se aburran, en conocer los intereses del alumno e intentar adaptar las clases a los mismos, hay que ser creativo, decorar la clase, crear un entorno agradable para ellos... No se trata de hacer de niñera, se trata de enseñarles contenidos.
Y este es otro de los motivos por los que más de la mitad de los estudiantes que se meten a Magisterio, supuestamente con vocación, salen al mercado laboral perdidos y sin ocurrencias para convertirse en buenos maestros de primaria.

Y lo peor de todo esto es que la situación va a ir de mal en peor con el profesorado. Los altos cargos políticos plantearán ideas para hacernos creer que hacen algo, pero solamente van a piciar más las cosas. Y los de abajo mientras cagándonos en todo.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Madoka Magica - La película super rayada mental atómica

Mahou Shoujo Madoka☆Magica Shinpen: Hangyaku no Monogatari. Así es el título completo de esta película que salió hace tiempo y cuyo nombre he tenido que copiar y pegar de una Web porque no había manera de aprendérmelo. (Si no me equivoco creo que se abrevia también la peli con el subtítulo "Rebellion")

Según llegué ayer a casa, me disponía a picotear un poco y cogí un manga que tenía a mano en una estantería: Mahou Shoujo Madoka. Por supuesto ya lo leí de la que me lo compré, pero me gusta hojear mangas ya leídos de vez en cuando. El caso, que ésto me llevó a recordar que hace tiempo en Japón echaron en el cine la serie de Madoka remasterizada, y me dio por bajarme las películas, ya que en su momento leí que algunas escenas estaban modificadas, y tenía curiosidad. También en su momento me enteré de que en Japón sacaron una película que continuaba la saga, pero lo cierto que hasta que no se descargó y vi que lo que veía no me sonaba de nada no me acordé.


Pues ahora voy con lo importante, que hoy estoy en faceta escritora y me enrollo como las persianas. Puesto que esta última película era nueva para mí, me atrajo la idea de verla. Y una vez vista, lo siento mucho, porque adoro la saga de Madoka, pero creo que con esta película han destrozado la serie pero bien. No negaré que tiene un aire interesante que podía haber terminado en algo muy bueno, pero la sensación con la que me he quedado ha sido de "preferiría no haberla visto".

Lo primero de todo: Estad preparados para un montón de sucesos sin sentido y mogollón de What the fuck. Ya nada más empezar tenemos el típico sueño de Madoka, pero muy distinto al que vimos en el anime en su día. Todas las chicas mágicas están felices y WTF? ¿Qué hace la bruja Charlotte por ahí? En fin... Como acababa de empezar la película, fui paciente.

Pero es que ya no es el sueño, sino el hecho de que Madoka aparezca como una humana normal. (¿No tiene el pelo muy largo en la escena del baño?) Sabiendo como terminó la serie de anime, durante casi la mitad de la película te preguntas qué narices pasa, y por qué especialmente a Homura no le parece raro ese detalle desde el inicio, ya que la chica "pierde" el tiempo hablando con las otras compañeras sobre la extraña sensación que tiene de que algo ocurre y de Madoka pasa completamente en lo que se refiere a preguntarle sobre los recuerdos que tiene. Porque vale, al principio ni ella misma es consciente, pero es que habla con todas sobre el tema menos con Madoka ¬¬

Pasaban los minutos de película y es que cada vez me gustaba menos. Hay fanservice por todas partes. Ya no hablo solamente de las vistas desde abajo con Mami para que los fans babosillos disfruten de sus atributos, ni de su escena en el baño (Bueno, ésto por mucho que no se vea nada ya fue demasiado obvio)... Es que también tenemos la relación Sayaka-Kyoko, diciendo que si viven juntas y todo el rato de miraditas y juegos, y por supuesto a Homura y Madoka, que también tiene telita la cosa, me explayaré más tarde con este tema. 
En serio, soy consciente de que gran parte del público que le gusta esta serie tiene esos intereses en emparejar a las chicas (cosa que no comparto para nada, siendo jovencitas y encima con ese aspecto tan dulce), pero creo que ya se pasaron. Y ya no solo hay cosas perver, sino otros aspectos que considero fanservice, como es el de incluir a Charlotte, que está claro que es la bruja favorita entre los fans, y la han tenido que meter ahí con calzador, con un papel que aunque necesario tal y como está puesto el argumento, no hacía falta y podía haberse omitido.

Está claro que esta peli no pretende para nada atraer a un público nuevo. Entiendo que sea difícil, ya que si para mí, que vi la serie, el manga principal y el de another story esta película ya me da dolor de cabeza, para alguien ajeno al mundillo le costará comprender, pero es que me parece que todo el fanservice descarado que muestra no era necesario.

Otro aspecto que recuerdo y que pensaba otra vez WTF es cuando están todas alrededor de una mesa cantando, antes de destruir a una pesadilla. ¿Pero qué mier en esto? Ya no saben que inventar para que el público babee más viendo a sus "niñas" haciendo el kawaii y a Mami demostrando una vez más su "pechonalidad"... minutos perdidos de mi vida.

En serio, es que al principio todo era tan raro que llegué a pensar que era "otra serie" pero con los mismos personajes... Las transformaciones en chica mágica con esos cuerpos estilizados y esas poses de bailarina, break dance o a saber qué cuernos también me dejaron completamente fuera de juego.

Es que además del fanservice, la película en cuestión me deja con dudas, que aunque más o menos las he subsanado leyendo por foros y Webs una vez que vi la película, no deja de dejarme un poco sorprendida que ahora de repente Homura tiene un super poder como bruja que le permite crear una ciudad entera, permitiendo a su antojo que algunas personas entren en ese mundo y crear otras, como es el caso de la Madoka humana. ¿No era Madoka la chica mágica más fuerte? Con este poder que muestra Homura tengo mis dudas, y todo los argumentos que se comentaban sobre el origen de la fuerza de Madoka en Homura no se cumplen, así que no tiene justificación.
Además, si todo formaba parte de un experimento de Kyubey, ¿Cómo logró poner a Homura en ese estado? porque está claro que Homura no se ofrecería voluntaria...

Sobre Homura. Me gustó mucho como mostraban su evolución de personalidad en el anime, e incluso su amistad y cariño a Madoka me agradaba, pero en esta película deja todo eso y se convierte en una loca y obsesionada con Madoka. Pasa de querer hacer todo por ella a no dejarla libertad, obligándola a volverse de nuevo humana, porque, para Homura, Madoka no es feliz como diosa. ¿Y tú que sabrás? ¿Acaso Madoka no dijo que quería ayudar a todas las chicas mágicas a no sufrir? en serio Homura, estás pirada. Y más fanservice, porque tienen que poner a Homura en forma demonio-pornillo, para que los fans más pervers babeen con ella. En serio, si hubiera visto la serie de Madoka de pequeña y ahora esta peli, me hubieran arruinado la infancia.

Lo que sí debo de destacar es que no se hasta que punto lo pretendían o no, pero te llegas a sentir agobiada, tal y como le pasa a Homura hacia el meridiano de la película (antes de que veas que está pirada, claro), y eso está muy bien conseguido, aunque ya os digo que puede que no fuera el objetivo de los creadores. Eso sí, pese a que en el anime el apartado gráfico correspondiente a las brujas llamaba la atención por su originalidad, en esta película lo explotan tanto que llega a hacerse cansino, por lo que pierde parte de su encanto.

Tampoco llegué a entender bien por qué Sayaka y Nagisa podían controlar su forma de bruja. Pienso que si Homura ha creado ese mundo, lo habrá decidido ella así, pero volvemos a lo mismo: ¿Tanto poder tiene? En serio, aquí han dado un papel a Homura que pierde el sentido, ya que ni siquiera tiene relación con su poder de controlar el tiempo >_>... Y lo de "usar" a Kyubey al final de la película tampoco sabes como lo utilizará, porque no creo que lo conecte a una máquina y le absorba la energía xD...
No entiendo como una saga que me gustó tanto hasta el punto de comprarme el manga ha cambiado tanto para volverse una rayada al nivel de Evangelion o Lain. Tampoco sé si tenían este argumento en mente desde el principio, pero está claro que la esencia que tiene el anime y lo que vemos en esta película no tiene nada que ver, al menos para mí. En más de una ocasión estuve a punto de rebobinar un poco la película para avanzar algunas partes que me parecían infumables, pero quise aguantar en un intento de entender la película, porque ya os digo que esta saga me gusta, pero lo que han hecho en esta película para mí no tiene sentido.

Agradecería que si alguien la ha visto y entiende algunos de los aspectos que he mencionado como WTF o que no comprendí en cuanto al argumento y contradicciones, que me lo comente, porque de verdad que vaya decepción...

Edit 04/06/2015: Me ha dado por buscar más cosas de esta peculiar película y cada vez veo más claro que la Homura loca la han querido poner a última hora, y que no soy yo la única que ve un cambio abismal en su personalidad respecto a lo que ví en la serie original. Por lo visto en el "remake" de la serie, no solo han detallado los fondos o cambiado algunos planos. También han añadido algunas escenas muy rollo paja mental con pensamientos psicólogicos o cosas raras. Además, la actriz de doblaje de Homura ha vuelto a doblar algunas escenas, por lo menos de su transformación en digamos demonio, dándole un tono de voz más siniestro todavía. Me quedo con la temporada en sus inicios y a otra cosa, porque estos añadidos posteriores para justificar la locura de esta película no me convencen.

martes, 4 de marzo de 2014

La orientación laboral y sus "usuarios"

Hoy, como otros días, me han dado plantón, y no era precisamente una quedada para salir de fiesta ni nada del estilo, se trataba de una cita de orientación laboral.
Por si no sabéis como va, los orientadores laborales tratan de ayudar a las personas desempleadas o en búsqueda activa de empleo a ser más emprendedores, productivos, o en definitiva, orientarles de tal forma que aprovechen sus capacidades o exploten otras nuevas de cara a encontrar un trabajo. También pueden corregir los CV de las personas interesadas, haciéndolos más empleables (A su punto de vista, todo sea dicho) o informarles sobre ofertas de trabajo. Os puede parecer una tontería, pero realmente hay gente que necesita unas directrices para saber por dónde seguir.

E aquí donde llego yo, que actualmente me encuentro trabajando como orientadora laboral, y una de mis labores obviamente consiste en dar cita a las personas interesadas para que asistan a la sesión de orientación que luego doy. La gracia es que estas personas, que han venido a apuntarse por su propia voluntad, la mitad de las veces no aparecen, ni siquiera avisan de que no van a venir, por lo que la hora que les destinas a ellos te las pasas mirando al reloj y cambiando tu horario porque no tenías pensado tener ese tiempo sin ocupación. Es decir, que encima de dar un servicio gratuito para ellos, y que vienen interesados, luego no se presentan. No lo entiendo. ¿Así espera la gente conseguir trabajo? Pues vamos mal.
Es cierto que no todos son así, algunos se lo toman muy en serio y otros, aunque faltan, llaman con antelación para avisar, pero existen muchas personas que no dan señales de vida, y aunque terminas aprendiendo a aprovechar el tiempo de la cita en otras cosas, dejando materia pendiente por si acaso, no deja de ser fastidioso pensar que la lista de espera para recibir orientación no avanza por culpa de dejar huecos a gente como estos individuos.

Es en casos como éstos cuando me doy cuenta de por qué España va como va. La gente es una vaga, y es que muchos de ellos, con la excusa de "si les sale trabajo", no pretenden aprovechar el tiempo de ninguna manera. Los hay que vienen pero como si no lo hicieran, porque ni les interesa formarse, ni aprender a hacer un CV, ni idiomas ni nada. "Yo quiero trabajo". Chico, ya lo sé, pero puesto que eso no va a caer del cielo, tendrás que hacer otras cosas mientras, y si te sale trabajo, que bienvenido sea, dejas la formación de lado y Santas Pascuas, pero lo de no hacer nada "por si llaman para algo" me suena a excusa barata para seguir vagueando.
Y ya los peores son los que vienen sencillamente para justificar que están "en búsqueda activa de empleo" y solamente quieren que les hagas CV para enviarlos por cualquier sitio y que les den una subvención... ¿Pero por qué nadie controla ésto? En vez de tantos políticos inútiles que no saben hacer la O con un canuto se debería de invertir en contratar a gente competente que se asegurara que no hay gente aprovechándose del sistema... aunque siendo realistas, al final todo se convertiría en sobornos y seguiríamos igual... Qué vida más triste.

sábado, 1 de marzo de 2014

Frozen: Te dejará helado, sí, pero a saber porqué.

Estoy segura de que hay muchas más series/juegos/temas no tan recientes que tratar, pero en este blog no seguiremos un orden concreto, sino según nos apetezca hablar de algo. Hoy nos centramos en Frozen, la última película de Disney, que ha sido éxito en taquilla.

La historia trata de dos hermanas: Elsa, con el poder de crear nieve, y su hermana pequeña Anna, una humana normal. Ambas son princesas, y por un incidente cuando eran niñas, Elsa debe esconder su poder de todo el mundo (salvo sus padres), incluida su propia hermana. En la ceremonia en la que Elsa se convierte en reina, se descubre el pastel, y la joven se da a la fuga. Es entonces cuando Anna saldrá en su búsqueda, para pedirle que descongele el reino. Pero no estará sola, contratará los servicios de un tal Kristoff, un recolector de bloques de hielo.

Empecemos por el principio. Sabemos que Elsa tiene poderes, pero, ¿por qué? Debo confesar que yo, de la que salí del cine, y hasta que lo comenté con Kurisu, pensé que el padre de Elsa tenía poderes también.

Cuando van a caballo hacia donde se encuentran unos trolls, y de éste sale una estela de nieve por el suelo, pensé que era el padre utilizando su poder, y no Elsa. Del mismo modo, el padre es quien sabe donde tienen que ir tras el ataque de Elsa a su hermana, y también le pone los guantes, así que creí que el padre también tenía poderes, solo que mucho menores y que por tanto no tenía problema en controlarlos.
Cual es mi sorpresa con que no, la chica los tiene porque sí, y no porque haya una especie de raza que oculta en secreto ese poder… Pues que queréis que os diga, casi prefería mi versión, que Elsa los hubiese heredado >_<U.

Seguimos con la película. Canciones. Canciones. Más canciones. La verdad es que tiene demasiadas. No vamos a negar que la gran mayoría son preciosas, pero hay otras que sobraban completamente, y no aportan nada, véase la de Olaf sobre el verano, o los trolls intentando emparejar a Anna y Kristoff. Hubiera agradecido mucho más que desarrollasen a los personajes en vez de añadir paja (de hecho, la canción de los trolls es de lo más cansino que he escuchado últimamente).

Ya que estamos, un breve apunte sobre los trolls del amor: Cuando al principio de la película una troll le dice a Kristoff y al reno Sven que los va a adoptar, pensé que era una broma, pero ¡Resulta que no lo es! Es desconcertante y raro de narices… ¿Cómo el chico conseguía ropa, comía…? ¿Dónde dormía e iba al baño? xD ¿Al lado de las rocas? No tiene mucho sentido, la verdad. Hubiera sido mucho mejor que sencillamente fueran sus amigos, y que viviera con una familia humana normal.

Lo que más hay que criticar en Frozen son detalles relacionados con personajes en concreto, así que ahí voy.

Tenemos a Elsa, la que parece que en los primeros carteles iba a ser la protagonista, pero acaba siendo dejada en un segundo plano. Creo que todo el mundo la adora, por ese aire misterioso, y esa sensación que da de ser mala pero al mismo tiempo no serlo, cosa que se echaba en falta en una película de Disney, pero la pobre pasa de ser “la reina de las nieves” (el título original de la película) a la hermana de Anna, sin más. Una vez más vemos como esta película se ha quedado corta en desarrollo por no profundizar más en los personajes.
Otra cosa a comentar es que sí, muy bonito todo cuando Elsa crea el palacio de hielo y dice que se va a quedar allí, pero, ¿se plantea siquiera que va a hacer para comer? ¿Acaso puede comer la nieve que crea? ¿O no necesita comer? La verdad es que si lo piensas, es extraño, quiere aislarse de todo, pero ya me dirás tú como hará para suplir ese tipo de cosas.

Sobre Anna no tengo mucho que decir. Habrá gente que la tenga manía porque es algo tontita, pero es parte de su encanto, y me parece muy bien que una princesa Disney sea tan payasa, no es nada común. Que se enamore de un príncipe en un día critica a otras princesas Disney, pero que más da, es cierto que no tiene sentido querer casarte con alguien a quien conoces de un día, y eso es algo que nos enseña la peli. Lo cierto es que a Kristoff lo conoce también en un día y decide salir con él, pero ya es otra idea distinta: Empezarán a salir y el tiempo dirá.

Me gustó especialmente el final, ya que pese a lo previsto, vemos a Anna y a Elsa patinando, quedando Kristoff a un lado. La imagen que me queda es: “Sí, te quiero mucho, pero mi hermana es lo primero”. Me pareció un detalle bonito, al fin y al cabo, la historia es sobre dos hermanas, y lo acertado es que sea así de principio a fin. De Kristoff no tengo nada más que añadir así que me lo salto.

Hablemos de los malos de la película: El Duque de Weselton y Hans. Del primero no hay mucho que decir, salvo que es un payaso patético y que se da demasiados aires para estar en frente de una reina y una princesa.
He leído varias críticas de esta película, y muchas dicen que este personaje sobra, pero aunque pensaba eso inicialmente, me he dado cuenta de que no es así.
En una película de Disney, es normal que haya un villano, y sino aparece uno de forma clara, el espectador se confunde, y empieza a pensar que habrá uno entre los personajes, lo que haría que todas las opciones se posasen en Hans, el príncipe aparentemente súper majo pero que queda relegado a un segundo plano. Habiendo ya un malo, las sospechas de que haya otro son mínimas.

Sobre Hans, que es el verdadero capullo (sí, con todas las letras) de la película, hay bastante que decir.
Kurisu y yo nos preguntábamos que iban a hacer con el triángulo amoroso, ya que Hans parecía un cielo, pero estaba claro que entre Anna y Kristoff surgiría algo. Las posibilidades principales eran dos: Que fuera malo, o que al final renunciase a Anna porque ve que ésta no le ama, o al revés, el chico se diera cuenta de que se precipitó.

Al final la opción era la primera, que era malvado, pero no deja de ser algo desconcertante, principalmente porque, según la conoce, y Anna vuelve a palacio, Hans se queda mirándola con dulzura, sonriendo… Y en ese momento ella no estaba mirando, por lo que no tendría porqué fingir. Entendemos que no era plan de ponerle una sonrisa malvada porque ya se verían sus intenciones, pero creo que hubiera sido mejor que lo pusieran de espaldas, y así sabríamos que se quedó mirándola, pero no sabríamos la cara que ponía.

Otro aspecto desconcertante sobre Hans es que  pese a querer deshacerse de Elsa, realmente la salva en dos ocasiones: Una evitando que ésta se convierta en una asesina, y otra cuando uno de los sirvientes de Weselton la va a disparar con una ballesta y Hans desvía el tiro. No entiendo bien por qué tanto interés en protegerla. Si no hubiera hecho nada, especialmente en la segunda ocasión, tampoco se lo hubieran reprochado después o hubiera quedado con una mala imagen. La gente pensaría que no le dio tiempo a hacer nada y hubiera conseguido su objetivo: Quitar a Elsa de por medio y llegar al poder casándose con Anna. Estos detalles para despistar al espectador y que no sospeche de Hans quedan demasiado forzados y contradictorios con lo que ocurre después.

Además, pese a todo lo cabroncete que es Hans, hubiera agradecido que se le diera otro papel, y no el típico malo plano. Quiero decir, nos comenta que tiene 12 hermanos mayores, por lo que podemos entender lo insignificante que se tiene que sentir. Hubiera sido interesante para entender más al personaje que no tuviera la sangre tan fría de atacar a Elsa sin más, sino que por ejemplo viésemos como se dice a sí mismo que es lo mejor, que así podrá convertirse en alguien digno… Alguna cosa del estilo. Pero claro, estamos en Disney, y eso por lo visto, confundiría a los niños, porque aquí todo tiene que ser blanco o negro. 

Me quedan los dos personajes secundarios que acompañan a la pareja: Olaf y Sven. La verdad, antes de ver la peli no me agradaba ninguno de los dos. Olaf parece hecho por un novato en 3D Studio, y Sven el mítico personaje que hace el payaso junto con el muñeco de nieve. Sí, Sven cumple su papel de recurso cómico, pero Olaf es más que eso, mostrando mucha más profundidad, con frases bonitas y que llegan. Debo decir que me sorprendió su papel, y diría que es uno de los personajes mejor desarrollados de toda la película.

Quizás esta vez he sido menos dura, pero en general, salvo lo que he comentado, no encuentro más que decir. Se aceptan sugerencias, como siempre ^^.

martes, 25 de febrero de 2014

Los niños y las nuevas tecnologías

Hoy, de la que iba en el autobús a trabajar, vi como una madre entraba en el bus junto a su hijo. El pequeño iba en un carricoche, y tendría un par de años. Cual es mi sorpresa cuando veo que el niño tiene un móvil en la mano, y anda jugueteando con él. ¿Pero a dónde hemos llegado? Lo primero que pensé es "vaya gracia como lo tire al suelo", ya que el móvil tenía luz, por lo que está claro que funcionaba bien, y os digo que no era un modelo antiguo precisamente, pero es que encima, la madre, tan tranquila, al ver que su hijo empieza a aburrirse, le dice "Pero dale de comer al Pow". ¿En serio?¿Un niño que tiene tres años ya jugueteando con las aplicaciones de un móvil? ¿Pero qué les estamos enseñando? 

Soy la primera que está a favor de que los niños se acostumbren a las nuevas tecnologías cuando empiezan en el cole, pero creo que debemos poner unos límites. Me parece bien que los maestros utilicen la pizarra electrónica para dar clases, un ordenador, o incluso que los niños cuando llegan a primaria comiencen a acostumbrarse a su uso... pero un móvil es algo totalmente diferente. ¿Para qué narices les dejamos jugar con él? Lo primero es que no están listos para ello, son aparatos pequeños, que se pueden romper y sí, tienen piezas pequeñas, que es algo que siempre acojonó a los padres a la hora de comprar juguetes, y que ahora no sé dónde ha quedado la cosa, porque estoy segura de que esta madre no es la única que deja a sus hijos pequeños jugar con el móvil.

Entiendo que las lucecitas, o los sonidos puedan llamar su atención, pero considero que hoy en día hay juguetes electrónicos de sobra (Muchos más que cuando yo era pequeña) elaborados por educadores que sirven y son más adecuados para ellos que un móvil táctil. Es que en serio que no lo entiendo, lo único que hacemos así es hacer que quieran tener todo antes, que no conozcan los límites, y que pierdan totalmente su imaginación. ¿Dónde queda el típico peluche que le dábamos a los niños y que no se separaban de él? 

Pero no es solamente los móviles, ocurre lo mismo con las consolas. ¿En qué cabeza cabe que a un niño de tres años se le compre una consola? (y no hablo del mítico padre que se la compra para él realmente y se excusa en el niño) Aunque el pequeño puede llegar a utilizarla, me da igual, ya tendrá tiempo de sobra cuando tenga 7,8 años o más, de momento que juegue a otras cosas. Seamos realistas, para jugar a un juego pulsando botones como un loco, sin leer los diálogos y sin enterarse de nada, yo no le compro un videojuego a un niño que no ha empezado ni educación infantil. De hecho, considero que en todos los juegos la edad mínima que deberían poner debería de ser 7 años (Eso de Pegi 3 que lo quiten, por favor). Pero claro, a las empresas que más les da, lo que quieren es vender, y los niños pequeños, que son compradores compulsivos ("Mamá, quiero la nintendo 3DS y la 3DSXL también"), son un blanco perfecto, así que para qué cambiarlo.
De todas formas, también son los padres los que deberían de ser exigentes respecto a esto. Tampoco estoy diciendo que a un chaval de 15 años no le compremos un juego que sea para mayores de 16, pero lo que me parece fatal es que chavalines de 8 años se pongan a jugar al GTA (por poner un ejemplo): un juego donde puedes ir de prostitutas, atropellar a civiles y delinquir de mil formas más. Creo que por mucho que sea un juego, si ponen límites de edad es por algo. Una cosa es querer dar libertad a nuestro hijo, porque creemos que es maduro y serio y otra muy distinta es dejarle que juegue a lo que le de la gana.

Temo por el futuro que nos espera: un mundo donde los bebés de dos años ya juguetean con el móvil, tienen el suyo propio a los 6 y se emborrachan (Eso es otro tema, pero está a la orden del día) a los 12 años... En serio, no se que le ha dado a los niños con querer "hacerse adultos" tan pronto. Luego cuando tengan 25 años serán unos abueletes.

domingo, 23 de febrero de 2014

Fullmoon wo sagashite: En busca de la línea cuerda (Parte 2)

Pero la cosa no acaba aquí, hay más detalles que se me quedan en el tintero. Pasemos a hablar de los personajes principales. 

Tenemos a Mitsuki, una niña de 12 años que en el anime tiene una voz de veinteañera… Vamos, que nos costará varios capítulos acostumbrarnos a su voz, claramente no de actriz de doblaje… Pero en parte prefiero esto, y que la cantante doble al personaje, y no las chapuzas que hacen con algunas series en España de ni siquiera molestarse en buscar voces de cantantes que se parezcan al actor de doblaje.
Bueno, y pasando del tema de la voz de Mitsuki, este personaje, especialmente en el manga, debería de ir al psicólogo. Lo primero, y ya estando avisados de que hay spoilers: Eichi, su amigo y amor de la infancia, está muerto, pero la actitud de Mitsuki varía de un medio a otro.

En el anime, Mitsuki no sabe que Eichi está muerto, hasta que va allí a los EEUU, lo que hace poco creíble que tras unos 3 años, la niña siga pensando en él, cuando éste no se ha puesto en contacto con ella para nada >_<... Creo que Mitsuki pasa de enamorada a tontita.

En el manga, Mitsuki sabe que Eichi murió cuando se fue a América, pero se niega a reconocerlo frente a los demás, por lo que vive engañada todo el manga, hasta que sus amigos Shinigami se enteran, y no se le ocurre otra cosa que alejarse de ellos, porque no quiere que nadie la intente consolar, así que se pone a deambular por la carretera cual chica de la curva… “No me busquéis, Shinigamis, ya me encargaré de mandar una carta a Masami y a todo el equipo”. Venga chica, solo te falta decir “voy a vivir del aire", o "volveré a casa de mi abuela y le diré que es que me dio por pirarme de casa con 12 años”...

Sí, la abuela… otro personaje que telita. En el anime, Mitsuki va al colegio cuando no está enferma, pero es que en el manga, la abuela no la deja salir de casa, ni siquiera se ve que en ningún momento tenga un profesor particular, por lo que no me extraña que la niña quiera ser cantante desde tan joven, si poco más y no sabrá ni dividir.

Además, como su abuela la tiene recluida, no se le ocurre nada mejor (Esto en el manga, antes de que se descubra el asunto de Eichi) que escaparse a un piso a vivir. Una niña de 12 años (por mucho que aparente 16, se supone que la mentalidad es la misma) que por lo visto sabe pagar las facturas de la luz, gas, calefacción, se hizo una cuenta en el banco y sabe cocinar habiendo asistenta en la casa de la abuela... todo tiene sentido, claaaro que sí.

El Shinigami más importante de la serie es como no, Takuto, el chico que se ve desde el inicio que se quedará pillado por Mitsuki. He de decir que la manera en que se va fijando en Mitsuki me parece mucho mejor desarrollada en el manga, porque en el anime meten un beso entre ellos con calzador, que además de estar de más, está feísimo dibujado, no sé en que estaban pensando. Si en el anime la situación en la que se desenvuelven las cosas hace que Mitsuki no se enamore de la misma forma de Takuto (En el final podemos intuir que pasará algo entre ellos, pero nada más) no forcemos la cosas, que queda fatal.

Hablemos ahora de Meroko, la Shinigami más querida por el equipo de anime, que anda que no se nota… Pero dejemos sus preferencias y sigamos. Desde el principio del anime o el manga, sabemos que Meroko está enamorada de su compañero, Takuto, y que en el pasado, antes de conocer a Takuto estaba loquita por su antiguo camarada, un tal Izumi.

Es cierto que vemos que Meroko aún no ha superado del todo lo que sentía por su antiguo amor, pero entendemos que a quien quiere de verdad es a Takuto, por detalles en el manga como:
-          - Se declara a Takuto en muchas ocasiones, que aunque la chica no se cansa, en algunas se ve que de verdad va en serio, sonriéndole e incluso llorando.
-         -  Cuando Takuto cree que lo mejor es llevarse el alma de Mitsuki, ella le detiene, y sabiendo que el chico siente algo por la niña, piensa para sí misma: “Al final la que más se va a arrepentir de esta decisión soy yo”.
-         -  Cuando Takuto ya está coladito por los huesos de Mitsuki, Meroko se lamenta porque él pasa de ella, y solamente mire a la niña. Es cierto que cuando ve como Takuto defiende a Mitsuki llega a lanzarse a los brazos de Izumi y le dice que ya no puede más, y que quiere volver a su mundo, pero por sus lágrimas está claro que lo hace por desesperación, porque no soporta ver a Takuto tan enamorado de Mitsuki.

Hacia el final del manga tenemos un capítulo que no me aclara bien todo este embrollo. Meroko le dice a su compañero: “Tenías razón, Takuto, realmente sigo queriendo a Izumi”… Puedo entenderlo, y la sensación que me da es que ella realmente ama a Takuto también, pero se hace la fuerte y decide no decirle que lo que pasa es que quiere a los dos, para no darle problemas al chico… Porque si no, no entiendo por qué actuó como actuó en todo lo mencionado anteriormente, especialmente en lo que se refiere a sus pensamientos.

Pero como esta autora está obsesionada con los happy ending, tiene que liar a Meroko con Izumi a última hora, con las palabras de Meroko diciéndole “Para mí tú siempre has sido el único, Izumi”… Tía, eres más falsa que falsa.
En el anime sí que vemos que Meroko sentía algo por Izumi, pero en la actualidad solo ama a Takuto, sacrificándose por salvar su vida, y es fiel a esa idea toda la serie, no actuando cual veleta.

Respecto a Izumi, poco hay que decir, salvo que en el manga se vuelve bueno enseguida, mientras que en el anime se dedica a fastidiar más. He de reconocer que me gusta mucho el pasado de los Shinigami que muestra el manga, y es una pena que el anime lo omita, podrían haberse ahorrado el relleno y mostrarlo.

Aún así, que en el manga cuente el pasado de los Shinigamis no significa que por eso sea mejor, como mucha gente dice. La cantidad de fallos que he ido comentando a lo largo de estas dos entradas os hacen una idea de lo equivocada que está esta idea para mí. El manga es poco creíble, vive en el mundo de la piruleta y sus personajes están mal desarrollados, cambiando de ideales cada dos por tres. Sí, el dibujo es muy bonito y tiene detalles interesantes que he ido comentando, pero recomiendo mil veces más el anime. Eso sí, a ver si un alma caritativa ha hecho una lista con los capítulos importantes para ver, porque con la mitad de ellos bastaba de sobra. 

Bueno, creo que me he quedado a gusto. Me encantaría leer vuestras opiniones al respecto, si estáis de acuerdo o no con todo este tocho que he soltado xD. Muchas gracias por leerlo ^^.

sábado, 15 de febrero de 2014

Fullmoon wo sagashite: En busca de la línea cuerda (Parte 1)

Debo confesar que toda la idea de este blog vino por este manga, y es por ello que merece ser el primero en tener el “honor” de ser destripado por una de nosotras. Este manga, creado por Arina Tanemura, tuvo un gran éxito, lo que hizo que se lanzara  una serie de animación de 52 capítulos, que aunque al inicio es similar al manga, poco a poco se va separando una línea de otra.

Por si estáis leyendo esto, pero no sabéis de que va el manga y aún así queréis leer (Se agradece ^^) ahí va un breve resumen:
Mitsuki es una niña de 12 años que padece cáncer de garganta, pero que a pesar de ello quiere ser cantante, ya que le prometió cuando era pequeña a su amigo del orfanato, Eichi, que cuando se reencontrasen ella sería cantante. Por cosas del destino, Mitsuki conoce a dos representantes de la muerte (Shinigamis), que se apiadan de ella y deciden ayudarla con su magia en el año que le queda de vida. De este modo Mitsuki se transforma en una chica de 16 años sin la enfermedad, con la intención de que Eichi, que ahora se encuentra en América, sepa de su carrera como cantante y la recuerde.

Lo primero señalar que Kurisu y yo vimos primero el anime, y nos gustó bastante (salvo por el relleno, que se hace cansino y un par de detalles), y leímos en mil foros que el manga le daba mil vueltas, ya que trataba el pasado de los Shinigamis, entre otras cosas. Cuál es nuestra sorpresa tras leer el manga con que vemos que… no hay por donde cogerlo en muuuchos aspectos, de hecho, son tantos que espero saber redactarlo de forma ordenada.

Buscando resúmenes de esta serie (Como en la Wikipedia, por ejemplo) siempre encuentro la misma línea que me saca de mis casillas: “En el manga, como en el anime, Mitsuki debuta bajo el nombre artístico de «Full Moon». Sin embargo, a diferencia del anime, no gana reconocimiento y popularidad instantánea, sino que tiene que luchar para estar en las listas. “ 

Pero vamos a ver, ¿Quién ha escrito esto y lo aprueba? Mismamente, al inicio del anime, Mitsuki tiene problemas con su director porque éste quiere darle ya fijadas las letras de sus canciones, y ella no está de acuerdo, ya que considera que Eichi no la reconocería, y blabla… Esto es algo que en el manga no lo vemos, ya que a la primera de cambio puede usar la letra que le venga en gana. También en ambos medios vemos como Fullmoon tiene que pasar por entrevistas o campañas de publicidad, e incluso recuerdo que en el anime le cuesta más, metiendo la pata a veces, como cabría esperar de una niña de 12 años.

Ya que he mencionado al director, hablaré un poco sobre él. Lo cierto es que en el manga tiene más importancia, puesto que mantiene una relación sentimental (Ejem, amantes, ya que él está casado >_>)con la manager de Mitsuki, Masami Oshige. Este detalle, que me parece interesante y que contrasta con los mangas de Arina, dándole un toque adulto, cae de forma nefasta con la resolución del conflicto, sacado de un cuento de hadas.

El productor de Mitsuki pilla al director y a Masami en pleno lío y éste se la lleva con lo puesto y decide salir con ella, porque le parece que ella está súper pillada por él.
A ver chico, sí, en el pasado eras su amor platónico, y está claro que fijo que algo le gustas por la cantidad de posters de tu etapa de cantante que había en su casa (Hasta un punto enfermizo, a mí me daría mal rollo xD) pero…  ¿No crees que era mejor hablar las cosas como adultos que sois? En serio, como fan de los manga shojo me parece muy bonito todo, pero como persona que vive en la realidad me flipa un poco la reacción de los personajes. Osea, en el pasado alguien te escribió una notita de apoyo, la oyes decir un par de cursiladas y ya piensas que es que te va detrás y que va a dejar al tío con el que está liándose en ese momento… En fin, se ve que éste hombre siempre se ha ligado a quien ha querido.

Más cosas, que esto va para largo. El productor, llamado Wakaouji, para liar un poco el asunto, es, además de productor y cantante en sus años jóvenes, el médico de Mitsuki en su versión niña de 12 años. En ambas versiones, anime y manga, vuelve al mundo de la música porque sospecha que la Mitsuki de 16 es la misma niña con cáncer de garganta que él conoce… hasta que ésta se lo niega, y básicamente él se da cuenta de que es imposible que sean la misma persona.

Aquí es donde llega el que considero el mayor fallo del manga: Hacia el final, Mitsuki termina contándole a Wakaoji y a Masami que se disfrazaba, se teñía el pelo o lo que fuera y que así se hizo pasar por una chica de 16 años... Es decir, les oculta todo el tema de la magia de los Shinigamis.
Pero vamos a veeeeeer… Si era tan fácil, ¿Por qué no fue directamente, sin la ayuda de Shinigamis ni nada? Lo que es más, ahora, Wakaoji, por un hecho divino, cree que las dos Mitsukis pueden ser la misma persona… ¿Pero no dijiste al inicio que era imposible, que la Mitsuki de 16 años era más alta? (Sin contar con que tiene el pelo más largo, y ahora tiene pechos desarrollados, curvas de mujer y hasta puede usar su voz para cantar sin problemas pese al cáncer…)

¿Cómo solucionaban esto en el anime? Tan sencillo como que Mitsuki les contaba la verdad del todo, presentándoles a los Shinigami, y aunque al principio no se lo creyeran, al transformarse delante de ellos creo que ya fue evidente (Además de que el el anime, los Shinigami en su versión peluche se hacen visibles a los humanos normales, cosa que le da sentido a la transformación, ya que en el manga no se sabe para qué narices se transforman si no vale para nada).

Y como esto me está quedando muy largo, y aún queda hablar de más personajes, lo dejo por ahora. Nos veremos pronto =3